La historia detrás de la canción
Esta canción es mi intento de capturar una verdad que todo motero que vive aquí conoce: España es un mar eterno de rutas. Un país inagotable, un laberinto de asfalto donde siempre hay un camino nuevo por descubrir.
Habla de esa sensación de rodar sin encontrar jamás el final, de saber que siempre habrá otra curva, otro puerto, otro paisaje esperándote en algún rincón del mapa.
Quiero ser honesto con vosotros: su edición ha sido especialmente difícil y la visión que tengo para ella es muy ambiciosa. La versión actual es solo un primer paso, una maqueta con alma, todavía lejos del guion musical exacto con el que fue soñada.
Pero hay una promesa detrás de esta canción. Volveré a ella las veces que haga falta, hasta que suene como la escucho en mi cabeza. Porque algunas rutas —y algunas canciones— merecen recorrerse hasta el final.