Mi sentimiento motero
La sincronía perfecta entre el hombre y la máquina. Ese instante donde el motor deja de ser ruido y se convierte en ritmo.
"Mi Moto, Bendita Dependencia": Crónicas sonoras de una pasión que recorre el mundo sobre dos ruedas.
Crónicas, reflexiones y vivencias desde el manillar
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La sincronía perfecta entre el hombre y la máquina. Ese instante donde el motor deja de ser ruido y se convierte en ritmo.
Un homenaje a la hermandad. A esa tribu en movimiento que solo existe cuando un grupo sale a rodar.
La carretera ya no tiene un solo género. Es un homenaje a todas las que han conquistado su lugar en el asfalto.
No habla de velocidad ni de dominio. Habla de ese instante en el que dejas de luchar… y simplemente fluyes.
No es una etiqueta ni una medalla. Es ese instante de trance donde solo existes tú, la máquina… y el presente.
No es huir. Es tomar distancia para volver distinto. A veces, el motor es el mejor botón de reinicio para la mente.
Hay dependencias que atan… y otras que te devuelven la vida. Esta es la mía.
Algunas historias no se olvidan. Se quedan grabadas como nombres tallados en el alma.
Una tierra que parece diseñada para las dos ruedas. Kilómetros infinitos. Curvas que llaman por tu nombre. Siempre un destino más.
No es una máquina cualquiera. Es la que ha estado contigo en cada kilómetro, en cada recuerdo.
La libertad más grande siempre camina al lado del riesgo. Y la única forma de disfrutarla de verdad es desde el respeto.
Un país que no se termina nunca. Un mapa que siempre guarda una curva más esperándote.
Rápida, ruidosa y gamberra. Un homenaje a la pieza que se come los golpes para que tú solo sientas la gloria.
No es una teoría. No es una promesa de mañana. Es lo que siento ahora mismo cuando arranco el motor.