La historia detrás de la canción
“Puro Motero” no es una etiqueta ni una medalla que me cuelgo. No va de quién eres, sino de cómo te sientes en un instante muy concreto.
Habla de ese momento de trance y desconexión total que a veces se alcanza en la carretera, cuando la libertad deja de ser una idea y se convierte en algo que sientes entre los dedos.
Es ese instante en el que no necesitas nada más. No hay un siguiente reto, no hay un destino. Se borran los pensamientos y los deseos, y solo quedáis tú, la máquina y el presente.
Una plenitud absoluta. Una sensación de estar completamente saciado. Y justo ahí —solo ahí— es cuando me siento… puro motero.